Indumentaria Maya


Actualmente, la mayoría de la gente conoce como característico de la indumentaria  maya el huipil y la guayabera, ya descritos extensamente en este mismo sitio. Pero poco se sabe sobre la vestimenta utilizada pormayan.jpg (12094 bytes) nuestros ancestros antes de la conquista española.

En esas épocas prehispánicas, el hombre maya usaba el maxtlatl - ex en lengua maya - de mil maneras. La gente de alcurnia usaba bandas anchas, con los extremos decorados con tejidos complicados, o con anchos flecos de anudado, o bien con adornos formados con plumas, conchas o cuentas, y figuras labradas en piedras preciosas. Algunas estelas y figurillas muestran esta prenda como una obra de arte en sí misma, bien estructurada y de gran plasticidad. En ocasiones se usaba una tela más ancha, para formar una especie de delantal o falda muy corta. Otras veces eran verdaderas faldas, sujetas a la cintura con un cinturón decorado con tejidos especiales o piedras preciosas y, ramatados adelante y atrás, con broches de piedra labrada, generalmente en forma de caras. Algunas faldas eran muy cortas, tapaban apenas el vientre; otras cubrían medio muslo y otras llegaban hasta el tobillo. Las faldas estaban hechas de tejidos complicados, de pieles, de redes que cubrian lienzos lisos, de plumas y otros adornos cosidos a la tela.

mayan2.jpg (10299 bytes)Los hombres calzaban sandalias, integradas por una plantilla sujeta al pie mediante correas que pasaban entre los dedos y se ataban alrededor del tobillo, y por una ancha banda de piel, tela, o fibra dura que cubría el talón.  Estos cactles estaban adornados de muchas maneras, algunos con complicadas representaciones de deidades.

Los hombres usaban el cabello largo, se recortaban una parte en lo alto y se amarraban el pelo a manera de cola de caballo; este tocado se adornaba de muy diversas maneras; con manojos de plumas, flores naturales, pájaros completos de rico plumaje. En muchas ocasiones no se veía el cabello, porque quedaba cubierto por un turbante o un gran sobrero de copa alta. Había tocados en forma de cabeza de jaguar, de un pájaro, de una serpiente o de algun otro animal. Otros tenían complicadas estructuras con representaciones de dioses, adornos de piedras preciosas y una cascada de plumas que caían hacia atrás; seguramente tenían un marco de madera ligera o de fibra dura, sobre el cual se construía el penacho, usando para ello pieles, telas, plumas o papel indígena.

Los adornos que usaban los hombres, eran los collares, a veces tan anchos que formaban verdaderas capitas; los pectorales y los petos elaborados; las pulseras formadas por muchas sartas de cuentas verdes; las orejeras complicadas, compuestas de una rueda ajustada a la oreja y un tapón alargado qua a veces representaba figuras variadas, y los broches para el ceñidor o la capa. En figuras maya posteriores al año 750 D.C. se observan algunas narigueras; los adornos estaban hechos de variados materiales, como de piedras verdes, formando cuentas, canutos lisos o labrados con complicados dibujos de deidades, seres humanos, glifos y símbolos cósmicos; de caracoles y conchas al natural o grabados, de hueso tallado, de colmillos de algunos animales, de plumas preciosas, etc.

Las mujeres de alcurnia generalmente portaban un huipil ancho y largo, suelto omayan1.jpg (11614 bytes) amarrado sobre la cadera. Una característica especial de esta prenda era la costura lateral de los lienzos, adornada con una especie de cordon labrado. Algunos huipiles eran cortos, de tejido delgado, transparente y adornado con dibujos hechos con técnica de brocado. En el Cenote Sagrado de Chichen-Itzá se encontro un fragmento de un tejido elaborado con esa técnica.

También había huipiles en los que el lienzo de enfrente era mucho más corto que el de atrás, lo cual da a la prenda en aspecto de capa. En algunos casos la parte delantera era recta, en otros se nota francamente redondeada. Exitía una técnica especial de tejido, mediante algunas de las orillas terminaba en escalera; en una figurilla de Jaina se aprecia una greca terminal de un huipil que probablemente fue hecha de esa manera.

Las alhajas de las mujeres maya eran tan ricas y variadas como las de los hombres. Usaban el pelo largo y lo peinaban de varias maneras; en muchas ocasiones el tocado formaba complicadas estructuras que ocultaban la cabellera. Acostumbraban también un adorno especial integrado por una a tres ruedas colocadas sobre la frente, en el entrecejo.


 

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