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El embrujo de ritmos tropicales
y melodías populares cautivó a más de 2,500 súbditos del
reino de las carnestolendas que anoche se vistieron de colores,
alegría y entusiasmo para participar en el paseo de Fantasía y Máscaras
del Carnaval de Mérida 2000.
La espectacular espaldera -de 48 kg
de peso y 3.5 metros de alto- que lució el rey feo "Jacarandoso
I" (Marcelo Sanguinetti Briceño) fue el simbólico
estandarte de constancia, alegría, entrega y diversión que abrió
el festejo de la noche de fantasía. El esfuerzo del soberano, quien
hace 20 años se estrenó en esta actividad festiva, fue premiado
con nutridos, calurosos aplausos de la concurrencia -más de 100,000
personas, de acuerdo con los organizadores- que abarrotó el
derrotero.
"Jacarandoso
I" lució un "traje "ecológico", a base
de figuras de hojas, en colores verde y plateado, con adornos de
chaquiras, lentejuelas, canutillo, plumas de avestruz y
"boas", entre otras cosas.
Encabezó la Fiesta caribeña,
una estampa alegórica conformada por siete comparsas de 50 personas
cada una, en cuyos primeros tres grupos marcharon y danzaron niños
de 10 a 12 años de edad, ataviados de rumberos, al igual que los
demás jóvenes de la colorida, numerosa columna, representativa del
suburbio de San Sebastián.
Al ritmo de salsa, merengue,
rumba y "música típica del Carnaval de Río de Janeiro",
"Jacarandoso I" se llevó las palmas con su remembranza de
las comparsas presentadas en 20 años de participar en estos
desfiles.
La reina "Vanessa
I" (Zoila Vanessa Trava Pedrera) aportó de nuevo
gracia y simpatía al frente de su corte, integrada por 25 parejas,
quienes ofrecieron evocadores números musicales al ritmo del
electrizante rock and roll y las melodías de moda en la década de
los 70.
"Vannessa
I" lució llamativo traje de "fantasía brasileña",
diseñado por Roger Rivera, según informó ayer la soberana:
consistió de "payasito"
amarillo con pedrería roja en flequillos, espaldera de tres metros
de ancho y 1.5 m de alto, adornada con plumas y boas, y penacho
-tipo abanico, con "caída" de lado- de plumas, todo en
tonos rojo y amarillo.
La soberana bajó en cuatro
ocasiones del carro alegórico patrocinado por una firma cervecera
para sumarse a los bailables de su grupo y recibir el saludo de los
espectadores. La última escala de su marcha fue a las puertas del
Palacio de Gobierno, para llegar bailando hasta el Palacio
Municipal, donde, después de saludar a las autoridades municipales,
abordó de nuevo el carruaje para dirigirse al parque de San Juan.
El público le tributó también
nutridos aplausos a la soberana y a la comitiva real.
Por primera ocasión en la historia
de estos desfiles, tomó parte entusiasta contingente integrado por
las "chicas de la tercera edad" del club social Las
Violetas, que dieron muestras de ejemplar vitalidad a bordo de un
pequeño carro alegórico adornado con arcos de herrería y flores
sintéticas de violetas.
Disfrazadas
de españolas o con atuendos de la época del charlestón,
participaron en el desfile de fantasía las "violetas"
Sras. Marta Rodríguez Moguel de Cárdenas, soberana del carnaval de
esta asociación civil; Rubí Carrillo de Zaldívar, María Jesús
Barrera de Trava, abuela paterna de "Vanessa I"; María
Elena Medina Arce de Gómez, Adela Fernández Gómez de Cervera,
Yolanda Aguilar Aguilar de Garma, Teresa Moreno Bolio de Trava y
Mireya Estrada de Manzanilla, entre otras damas de la sociedad
yucateca.
Alegres representantes del grupo
Palomas de la Paz, de la Asociación de Jubilados y Pensionados del
Issste, también hicieron a un lado achaques y preocupaciones para
unirse al convoy de la fantasía.
El bullicio se apoderó otra vez
del Paseo de Montejo y el remozado centro de la ciudad, al paso de
un total de 40 grupos participantes y 27 carros alegóricos,
animados por la música, disfraces y centenares de obsequios de los
patrocinadores.
El desfile, que contó para la
segunda jornada del concurso de comparsas, empezó puntual a las 7
p.m. y tuvo duración de casi cuatro horas, por lo nutrido del
contigente. El último grupo llegó alrededor de las 11 a San Juan.
Simpáticos payasos, con un
cargamento de bromas, trucos y malabares, estuvieron en la avanzada
de la columna multicolor, que, como indicamos, disfrutaron unos
100,000 espectadores, según cálculos del Ing. Ulises González
Torre, secretario ejecutivo del Comité Permanente del Carnaval.
Una hora antes que las comparsas
tomaran la calle 60, rumbo a la Plaza Grande, llegó un grupo de
payasos, encabezado por Pope-Pope (Luis Mejía Flores), presidente
de la Asociación de Payasos de Yucatán, acompañado de un simpático
perrito amaestrado. Los payasos se dispersaron por las principales
esquinas, desde Santa Ana hasta los bajos del Palacio Municipal,
para divertir a los espectadores.
Entre los artistas del buen
humor que participan desde hace tres años, contratados por el Comité
Permanente del Carnaval, estuvieron "Triqui Traqui",
"Marrón", "Frijolito", "Baloncito",
"Carchachita", "Piolín", "Tirolito",
"Curvitas", "Chocorrol", "Betonini",
"Cholín", "Pichito" y "Chistorín".
AMBIENTE DE FIESTA
En la Plaza Grande, el ambiente de
fiesta se comenzó
a vivir una hora antes de las 7 de la noche. El paseo llegó al
centro de la ciudad a las 8:45; para hacer más agradable la espera
el público consumía golosinas, chicharrones y algodón de azúcar,
entre otras cosas, y numerosos niños se entretenían haciendo
burbujas de jabón.
Entre los pequeños
sobresalieron disfrazados de Pikachu, Dragón Ball, Batman y Supermán,
entre otros personajes de los dibujos animados.
En los palcos ubicados a las
puertas del Palacio Municipal, el LAE Xavier Abreu Sierra, alcalde
de Mérida, en compañía de su esposa, Antrop. Fidy Sacramento
Avila, y otros funcionarios del Ayuntamiento, presenciaron el
desfile. Cerca del primer edil estuvo el Ing. González Torre.
Al igual que anteanoche, los
reyes infantiles "Cindy I" (Cindy Ruz Caballero) y
"Edgar I" (Edgar Moo Montalvo) salieron en el carro alegórico
de la Galletera Dondé, custodiados por las mascotas de la empreza:
Globito y Bizcochito, quienes obsequiaron al público con productos
y artículos publicitarios, galletas y gorras.
Los soberanos descendieron en
varias ocasiones del vehículo para bailar al frente de su
entusiasta comparsa, integrada por 25 pequeños "viajeros del
espacio", con quienes ofrecieron vistosas coreografías acompañadas
de temas de moda.
Entre otros grupos, sobresalió
la algarabía infantil de aproximadamente 300 pequeños, alumnos de
las escuelas primarias Blanca Sánchez Pinto, El Universo de los Niños,
Manuel Cepeda Peraza, Ignacio Ramírez López, Colegio Moctezuma y
Juan Pedrero Pacheco Torres, entre otras.
Asimismo,
con rítmicos bailables se sumaron al desfile las academias de danza
Rubén Darío Herrera, Kapué, Danilova, Gamma, Coppelia, y Técnica
y Estilos.
En la fiesta popular también
estuvieron representantes de colonias populares e incluso de la
comisaría de Chablekal.
Al término del paseo, miles de
personas se concentraron en el Paseo de Montejo para disfrutar los
espectáculos musicales presentados en tres plataformas, donde hubo
exhibición de habilidades de "discjockeys" de discotecas
de Cancún y actuaron conocidos grupos musicales y vocalistas.
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