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La quema de Juan
Carnaval pone fin a los festejos
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Las llamas consumían el cuerpo inerte
de "Juan Carnaval", mientras los reyes de los festejos,
"Jacarandoso I" y "Vanessa I" y su séquito bailaban y
aprovechaban hasta los últimos segundos del Carnaval de Mérida 2000.
El festejo fue calificado por las
autoridades municipales como uno de los más limpios, puntuales, ordenados
y participativos de los que se tenga memoria.
Con el ocaso del día y a la sombra
del Palacio Municipal, se llevó al cabo la quema y lectura del testamento
de "Juan Carnaval", digno colofón del tradicional paseo de
Martes de Batalla de Flores, que este año recobró su sentido, pues, a
diferencia de festejos pasados, los claveles de tallo largo sustituyeron a
la espuma, las pinturas y la serpentina en aerosol.
Unas 400,000 personas, según cálculos
del alcalde Xavier Abreu Sierra, salieron a las calles para disfrutar del
último paseo del Carnaval de este año, y quizá el último que se lleve
al cabo en Paseo de Montejo y el Centro Histórico, ante la propuesta de
trasladar los festejos al sector poniente de la ciudad, en la avenida 128
del fraccionamiento Yucalpetén.
Nuevamente, el Paseo de Montejo
concentró a la mayoría de los asistentes que de manera alegre y
participativa dijeron adiós al efímero reinado de Momo en la ciudad,
bailando al son de lo que está de moda: los ritmos latinos, que dominaron
la escena de la mayoría de las comparsas.
Unos 2,300 disfrazados tomaron parte en
el desfile, custodiado por 2,000 agentes de la Secretaría de Protección
y Vialidad, dispuestos principalmente en torno a los 25 carros alegóricos,
integrados a la columna y a los lados de las zonas de mayor aglomeración
como las plataformas de las radiodifusoras y los monumentos a Felipe
Carrillo Puerto y Justo Sierra del Paseo de Montejo.
El desfile duró casi cuatro horas y
media. Comenzó en punto de las 12 del día desde la parte norte del
Monumento a la Patria. El último carro llegó a San Juan a las 4:30 de la
tarde.
Por tratarse del último paseo del
Carnaval, los participantes pusieron su máximo esfuerzo y dieron todo de
sí para contagiar de alegría y entusiasmo a los espectadores.
Ampollas en los pies, quemaduras en la
piel, cansancio en los ojos, calambres en piernas y cintura e insolación
fueron algunos de los inconvenientes que tuvieron que afrontar los súbditos
de la alegría y de la diversión.
Como no se había visto en otros paseos,
esta vez el ambiente en las gradas del Paseo de Montejo fue estimulante
para las comparsas, ya que numerosos jóvenes bailaban al ritmo que le
tocara cada grupo.
La columna del desfile fue encabezada
nuevamente por el rey feo de los festejos, Marcelo Sanguinetti Briceño
"Jacarandoso I", y su comparsa de casi 300 alegres, bullangueros
jóvenes que lucieron coloridos vestuarios.
Cindy Ruz Caballero "Cindy I" y
Edgar Moo Montalvo "Edgar I", reyes infantiles de los festejos,
engalanaron con su presencia y entusiasmo el carro alegórico de la
Galletera Dondé, uno de los más aplaudidos por su colorido y
originalidad.
La reina Zoila Vanessa Trava Pedrera
"Vanessa I", desfiló a bordo del carro alegórico de la
Cervecería Yucateca, uno de los más espectaculares por su movimiento y
realismo: una enorme cabeza de león que abría y cerraba las fauces.
Vanessa lució un traje estilizado de
colorido penacho y espaldera de plumas.
Los carros alegóricos patrocinados
por distintas empresas participantes regalaron al público, como todos los
días de Carnaval, diversos artículos promocionales como galletas,
botanas, gorras, playeras, etc.
Este año todos los carros alegóricos
concluyeron el recorrido y no como sucedía antaño cuando por fallas mecánicas
algunos tenían que abandonar el desfile.
Si se diera reconocimientos a los
carros alegóricos, quizá el de elegancia lo hubiera ganado el de cerveza
Superior, el cual era blanco con elementos plateados y detalles en espejos
en torno a una enorme crinolina cuyo centro era ocupado por una rubia
beldad.
El desfile transcurrió en orden y con
relativa agilidad, sólo en algunos sectores de Paseo de Montejo la
circulación se vio interrumpida. Sin embargo, gracias al apoyo de los
agentes de la SPV que replegaron al público, los participantes pasaran
sin lastimar a nadie ni dañar la estructura de los carros.
Ya sobre la calle 60, el desfile avanzó
con fluidez gracias a que se instalaron barreras en ambos lados de la
calle.
A las dos de la tarde con diez minutos
llegó el desfile al Palacio Municipal. En el palco principal se
encontraba el alcalde, LAE Xavier Abreu Sierra, en compañía de su
esposa, Sra. Fiddy Sacramento Avila, y el secretario ejecutivo del Comité
Permanente del Carnaval, Ing. Ulises González Torre.
Por: Diario de Yucatán
/ Adaptación de Cityview